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Osteoporosis

Múltiples enfermedades o hábitos de vida sedentarios incrementa la pérdida de hueso ocasionando la osteoporosis a una edad mas temprana. La inactividad es una de las causas importantes en la Osteoporosis. Otras pueden ser de tipo medicamentoso.

Esta enfermedad se caracteriza por un fallo de la matriz proteica con una mineralización ósea normal. Bastante frecuente en adultos a partir de los 60 años.

Esta afección es mas frecuente en mujeres pos-menopaúsicas debido a carencias hormonales y la disminución del número de estrógenos. Sin embargo en los últimos años han aumentado los casos de hombres que sufren fracturas de cadera por problemas de osteoporosis.

La Osteoporosis senil es la mas frecuente, asociando inactividad muscular y un fallo en la formación ósea.

Se observa una disminución de la talla, un dolor sordo sobre todo en raquis y pelvis. Los problemas óseos son visibles cuando la masa ósea ha disminuido en un 50%. La sintomatologia no es suficiente para pensar en la enfermedad, pero si un motivo de sospecha para consultar un profesional de la salud y realizar las pruebas necesarias que confirmen esta dolencia.

COMO AFRONTAR ESTA DOLENCIA

Un aspecto fundamental en la recuperación de la osteoporosis es el cambio de estilo de vida

La deficiencia de calcio y vitamina D por malnutrición, así como el consumo de tabaco, alcohol, cafeína y la vida sedentaria incrementan el riesgo de padecer osteoporosis.

El calcio es imprescindible para el crecimiento y la reparación ósea manteniendo así la fortaleza y estructura de nuestros huesos. El calcio y el fósforo son los minerales más importantes del hueso, representan en conjunto, el 90% del mismo. Es muy importante una in gesta de estos dos minerales en las proporciones adecuadas.

La in gesta de grasas saturadas, disminuyen la absorción del calcio de la dieta.

Algunos estudios muestran que una ingesta adecuada de vitamina D reduce las fracturas en personas mayores.

La osteoporosis es más frecuente en las zonas geográficas donde hay menos sol, ya que el sol es necesario para activar la vitamina D, y mejorar la absorción de calcio en el intestino.

El ejercicio físico como el caminar, ejercicios de fuerza, largos paseos en bicicleta, la natación, etc. incrementan la densidad ósea.

La valoración de los factores de riesgo son importantes porque permiten corregir y aplicar tratamientos preventivos, mejorando y prolongando la calidad de vida.

ALIMENTOS RICOS EN CALCIO

Verduras y hortalizas: Espinacas, Col rizada, Cebolla, Berro, Acelgas, Brócoli, etc..

Legumbres: Judías blancas, Garbanzos, Lentejas, Soja, etc..

Frutos secos: Nueces, Almendras, Avellanas, Higos secos, Pistachos, etc..

Leche y derivados: Los quesos en general, yogures desnatados y enteros, Helados, etc..

Pescados y mariscos: Sardina, Boquerón, Berberecho, Mejillones, Gambas, Vieiras, Percebes, Pulpo, Ostras, Langostinos, Almejas, etc..

Estos consejos son generalizados y no pretenden en ningún caso sustituir la consulta de un profesional de la salud.